Crónicas de un hombre serio  /  Pequeñas cosas

Confinamiento experimentalabril 2020

Como diría mi abuela navarra: este virus es un jodido. Ergo el panorama es chungo. Habrá quien piense que no es momento de bromas. Pero no hay peor manera de prepararse para lo que queda que estar de bajón: deprime el sistema inmunitario. Una alternativa para enriquecer la agenda del confinamiento es hacer experimentos. Alguna ocurrencia como dejarse barba o rasurársela (no sin antes haberse sacado una foto solo con bigote y patillas de bandolero). Otra posibilidad es probar algún remedio casero de esos para los que uno nunca tiene paciencia. Pero no como los que sugiere Trump. Que se lave él el pelo y la jeta con lejía. Y ya puestos, el cerebro.

Un consejo para quitar verrugas. Había oído hablar del asunto. Pero en otros confinamientos no había tenido ninguna para experimentar. Por la mañana, nada más levantarse, se echa un pequeño lapo en el cuenco de la mano (he dicho pequeño, eh!), se añade un poco de sal hasta formar una plasta y se coloca el ungüento encima de la protuberancia. Se deja unas cuantas horas; y así unos diez días seguidos. Oiga: mano de santo. Si se entera el yanqui igual lo recomienda como remedio contra las paperas.

Otros textos de  'Pequeñas cosas'

¿Quieres hacer algún
comentario sobre este texto?

Contacto
contacto





Información básica sobre protección de datos.

Responsable: Javier García Aranda.
Finalidad: gestionar la suscripción al blog y la comunicación entre el autor y el usuario o la usuaria; moderar los comentarios que se realicen sobre el contenido del blog.
Legitimación: consentimiento del interesado o interesada.
Destinatarios: no se cederán datos a terceros, salvo por obligación legal.
Derechos: acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos recogidos en la política de privacidad.