El blog de
Javier García Aranda

A Toñi, mi correctora por excelencia.
A Xabier, Mikel, Leyre y Ariadna.
A las nietas y los nietos que irán llegando,
y a sus descendientes.

Aviso a navegantes

La enseñanza o, mejor, la educación es un asunto que merece ser tratado con más altura y menos hipocresía. Defender más y mejores derechos educativos para los hijos y las hijas de los que tienen más dinero no es el camino. Y menos si se paga, en buena parte, con dinero público, como ocurre en la mal llamada enseñanza concertada.

La ventaja de ser delgado es que para rematar una cena uno puede comer pan con miel y...

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Negro sobre blanco

Reflexiones, opiniones, tesis, epístolas, notas y escritos de diversa índole, que recogen puntos de vista captados desde diferentes perspectivas.

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¡Oh deporte!

Textos sobre deporte, elaborados desde el bagaje de décadas de dedicación profesional. La mayoría son de opinión; algunos, un poco más técnicos.

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Crónicas de un hombre serio

Vivencias, episodios y anécdotas en el límite entre la vida pública y la privada.

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¿Quién es Javier García Aranda?

No creo que la lectura de un necesariamente sucinto y poco matizado currículum vitae proporcione una descripción interesante del devenir de una persona por la vida. Al menos en mi caso no me siento identificado con un retrato exprés que diga que nací en 1953, que soy licenciado en Ciencias Físicas (y eterno estudiante de Ciencias Sociales), y que he sido profesor de matemáticas y física, sindicalista en los años de la transición y, durante décadas, técnico de deportes en la administración pública. Así que, si realmente quieres saber algo sobre mí, te sugiero que leas Breve historia de la vida pública de jga y ¿Quién ha dicho que siete años no son nada?.

Últimos textos publicados

El viejo debate de la enseñanza concertadanoviembre 2020

Es una evidencia que hay asuntos de la vida pública en los que no hay forma de establecer un consenso de mínimos sobre algunos conceptos elementales que deberían permitir acotar el debate social y político. Uno de esos asuntos es la enseñanza concertada. Un primer paso imprescindible sería definir, de una vez por todas, qué debe entenderse por tal y qué no. Y dejar de utilizar subterfugios que hacen que muchas personas no sepan si solo se está hablando de recursos económicos para financiarla o si estamos, otra vez, ante la madre de todas las batallas ideológicas.


El debate sobre si la enseñanza debe ser pública o privada y si es posible una tercera vía, la enseñanza concertada, es recurrente desde la noche de los tiempos, es decir, desde que la dictadura franquista daba sus últimos estertores. Es un debate que siempre está latente y que se agita cada vez que la mayoría política que en un determinado momento gobierna el Estado o una comunidad autónoma mueve ficha, como acaba de ocurrir con la Ley Celaá.   

En algunos sitios, como en la Comunidad Autónoma Vasca, hay, además, elementos autóctonos de calado. Por ejemplo, la relevancia de las ikastolas que optaron por no pasar a ser centros públicos cuando tuvieron la ocasión de hacerlo o que ni siquiera se lo plantearon, porque su opción era moverse en el terreno de ser centros privados con cuotas obligatorias camufladas y, por supuesto, con subvenciones públicas. Todavía hay quienes se escandalizan cuando escuchan que existe este modelo (sic) y quienes aspiran a que todo siga igual por el habitual método de que los poderes públicos miren hacia otro lado… y sigan dando las subvenciones pertinentes.

Sobre todo lo anterior, ya escribí hace unos años: Enseñanza concertada vs subvencionada. Tras releer el texto, considero que sigue vigente. Y me temo que lo seguirá estando. Porque en este asunto seguimos volando en círculo.

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