Negro sobre blanco  /  Las tesis del aitona

Bandera a media astaabril 2017

Era Jueves Santo. Veníamos de visitar a la ama (casi 98 años), y mientras caminábamos bajo el último sol de la tarde, comentamos que las semanas santas de ahora ya no son como las de antes. Mi cuñada Maite recordaba que en el cine sólo ponían películas como Molokai o Marcelino, pan y vino (en la residencia de la ama estaba programada para la tarde de Sábado Santo), y añadí La túnica sagrada a la cartelera retrospectiva. Mi hermano Luisan se acordaba del aburrimiento de aquellos días y de que, para tratar de remediarlo, solía ir con la cuadrilla a pasar las tardes al monte Ulía, al merendero Mendiola, donde alguien poco devoto solía llevar un “pick up” (sic) y ponía música. Hasta mi mujer Toñi, a la que el último franquismo pilló siendo todavía una niña, tenía la impresión de que siempre eran días grises y tristes.

Al llegar a casa dediqué un rato a seguir estudiando la evolución de la Estructura Social de España durante las últimas décadas. El tema que tenía entre manos era la secularización de la sociedad española. Estaba anotando en mis apuntes una cita del nada sospechoso sociólogo González-Anleo, que decía que en España la modernización política y social había supuesto “desclericalización del poder y del servicio eclesiales, desregulación doctrinal y normativa, desestructuración y fin del monopolio de lo sagrado y descomposición del sistema de ritos y prácticas. Y en ese momento escuché la voz de Toñi que me decía que en Eldiario.es había un texto de Laura Galaup que hablaba de una circular interna del Ministerio de Defensa que, con la referencia Operación Honores a la Semana Santa, ordenaba que "desde las 14:00 horas del Jueves Santo hasta las 00:01 horas del Domingo de Resurrección, la enseña nacional ondeará a media asta en todas las unidades, bases, centros y acuartelamientos".

El asunto no es nuevo. Al parecer, se trata de una orden que soslaya lo dispuesto por el Real Decreto 684/2010, de 20 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de Honores Militares. En esta disposición, aprobada a propuesta de la entonces Ministra de Defensa, la fallecida Carme Chacón, se regula en qué ocasiones las banderas deben ondear a media asta en los recintos militares. Entre esas ocasiones, obviamente, no se menciona la conmemoración de la muerte de Jesús de Nazaret que la Iglesia Católica realiza, cada año, en Semana Santa.

Según recoge el texto de Eldiario.es, la Asociación Unificada de Militares Españoles opina que esta actuación es "contraria a la legalidad"; Zaida Cantera, comandante retirada y diputada del PSOE, señala que sólo se iza la bandera a media asta en algunos sitios, en función de lo devotamente católico que sea el que manda; y el Ministerio de Defensa, en plan Poncio Pilato, dice que "el ondeo a media asta de la Enseña Nacional en determinadas fechas, como el Viernes Santo, forma parte de la tradición secular de los ejércitos, que está integrada en la normalidad de los actos de régimen interior que se celebran en las unidades militares".

Hace unas fechas escribía que “Jesús de Nazaret siempre me ha parecido un personaje histórico magnífico” y puedo afirmar sin ambages que, aunque nada católico, me considero “jesusiano” (o sea, admirador y, sin agobios religiosos, seguidor de Jesús, el hijo del carpintero). Pero lo de la bandera a media asta para conmemorar su muerte me parece una zambullida innecesaria en un oscuro túnel del tiempo, poco acorde con una visión actualizada y, si se me permite, menos religiosa y más laica de la figura de Jesús de Nazaret. Por tanto, puestos a conmemorar efemérides, me quedo con La Saeta de Antonio Machado que canta Joan Manuel Serrat. Y con ¡Salud y República!, que acabo de mirar el calendario y hoy es 14 de abril.

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